
Hace 10 años
Toda una vida discriminado por no sorber de una bombilla, por no disfrutar de la tortura cotidiana de castigar mis papilas gustativas con litros de agua hirviendo. Acusado más de una vez de hereje y a punto de ser desterrado de este mundo por renegar contra mis orígenes, ha llegado el momento en el que haga público mi otro pecado imperdonable: jamás vi Matrix. Tomá! Te lo dije!




Nuestro paso por Punta del Este fue fugaz como la tormenta de arena y viento que la azotó durante los 20 minutos que tardamos en buscar un baño y un lugar para cargar agua caliente en el termo. En esos 20 minutos se decidió el futuro de nuestra travesía. "Es una nube pasajera", dijo el Oscar con acierto (haciendo valer las horas dedicadas al weather channel) y entonces seguimos viaje hasta Rocha.... sabia decisión.
... entonces el Señor se dirigió hacia mí y dijo: "Toma, aquí tienes 2 imponentes bellezas naturales, puedes escoger sólo una, pero ten cuidado, la que elijas te acompañará el resto de tu vida." Admiré en silencio por un instante el paisaje, me volví hacía él y con la convicción de saber que estaba haciendo lo correcto contesté: "Me quedo con ella."
Cada vez que me hablan de Carmelo viajo instantaneamente en el tiempo y miles de imágenes y sensaciones se apoderan de mí: las tardes de fútbol en la plaza de deportes, las tortas fritas en la playa, los chaparrones repentinos, el olor a leña en las noches de invierno.... y su gente... Qué gente más maravillosa!